Noticias 2017

El MIO con mejores “señas”

Boletín 95 - 07 de Junio de 2017

“Ha sucedido en muchos casos que la persona con discapacidad auditiva pasa un billete de cinco mil pesos y hace una seña con dos dedos, pero la taquillera del MIO no entiende y cree que son dos pasajes y la persona se molesta, porque la recarga era de dos mil pesos”, por casos como estos contado por Miguel Zambrano, instructor y secretario de la asociación de sordos de la ciudad, Metro Cali decidió capacitar en lenguaje de señas al personal del sistema de transporte masivo.

“Es nuestro reto prestar un mejor servicio y eso implica ser más incluyentes. De esta manera le facilitaremos la vida a una parte de la población que por sus problemas auditivos tiene dificultades para comunicarse y movilizarse en nuestro sistema”, destacó Nicolás Orejuela Botero, presidente de Metro Cali.

Al curso han asistido operadores, asesores de servicio, taquilleras y personal del MIO Cable. Tras 40 horas de estudio, 47 de los 60 asistentes superaron el primer nivel del curso que contempló los elementos básicos del lenguaje de señas. “A ellos se les ha enseñado una comunicación básica como de niño y para que tenga una manera más apta de comunicarse se necesita otro nivel”, señala el instructor Zambrano, de la Asociación de Sordos de Cali, Asorcali.

Desde ya el personal que ha asistido al curso está comprometido en asumir ese segundo nivel. “Es muy gratificante para uno como asesor de servicios poder acudir y solucionarles los problemas de comunicación a las personas con esta discapacidad. Porque uno estando en las estaciones a veces ve a estas personas con esta discapacidad que no saben cómo dirigirse hacia su destino”, dice Mauricio Mejía Riascos, asesor de servicios de Metro Cali, uno de los funcionarios más destacados que asisten al curso y quien sintió una gran satisfacción el día que se pudo comunicar con una pareja con discapacidad auditiva.

“Por la estación Villanueva viven dos personas con esa discapacidad, ellos llegaron y yo los saludé con el lenguaje de señas y les causó mucha impresión que una persona que hablara, un asesor de servicio de Metro Cali, los saludara de esa manera. Ellos no pensaron que yo supiera lo básico de este lenguaje. A raíz de eso creamos una amistad con ellos”, dice con orgullo el asesor de servicios.

Los instructores reconocen el compromiso de los asistentes al curso y los invitan a seguir practicando para que no se les olvide lo aprendido. “Es como aprender cualquier idioma, como el inglés o el francés, eso depende de la disposición o el interés. Deben practicar lo que es el vocabulario, cómo interactuar con las personas, cómo poner atención porque para nosotros las personas que no escuchamos, el oído es la vista; nosotros vemos y escuchamos con la vista, percibimos muy fácil observando, oímos por los ojos”, enfatiza el instructor y presidente de Asorcali, Rubén Darío Cachiotis.

“Después de terminado el curso de 40 horas hubo una práctica con un grupo de sordos, ellos estaban obviamente nerviosos, porque no es el mismo idioma, es como viajar a otro país, tenían nervios de comunicarse, pero al final ellos estaban muy dispuestos a continuar, la disposición de ellos es fenomenal, yo no esperaba tanto así”, enfatiza Miguel Zambrano.

Quienes aprenden el lenguaje de señas tienen en particular una dificultad. “Lo difícil es el manejo de los dedos, porque uno tiene los dedos muy rígidos y entonces uno tiene que soltarlos para hacer las señas”, cuenta el asesor de servicios de Metro Cali, Mauricio Mejía.

El lenguaje de señas no es universal, cada país tiene sus códigos y Cali además en este aspecto es muy regionalista frente a otros departamentos. Se estima que frente a la tipología de señas hay un 60 o 70% que es más o menos similar en el orden nacional y una variación por cada región del 30 o 40%.

Con todas estas particularidades, Cali y Metro Cali dan buenas señales de inclusión a personas con discapacidad auditiva.

Síganos en nuestras redes sociales:

Tamaño de la letra
Contrastes