Noticias 2019

10 años fomentando la inclusión en el Sistema

Boletín número 75

“El MIO nos cambió la vida a muchos caleños”, así lo reconocen cientos de personas con diversas discapacidades que a diario utilizan el sistema de transporte masivo de la capital vallecaucana, y quienes recuerdan, en primera instancia, como era la odisea para movilizarse en el antiguo transporte público colectivo. Señalan, por ejemplo, que quienes utilizaban silla de ruedas y no tenían carro, debían pagar siempre una carrera y esperar a que un compasivo taxista los recogiera; y cuando no había plata, les tocaba hacer un enorme esfuerzo impulsando su silla por largas distancias y correr grandes riesgos en medio del tráfico de carros y motos.

Pero eso ya es cosa del pasado, hoy el masivo les brinda la posibilidad de movilizarse a través de 552 buses que cuentan con plataforma para el acceso de personas con movilidad reducida; son vehículos que los recogen en la calle, que cuentan con un espacio exclusivo para sus sillas, las cuales van sujetadas con correas y broches para brindar seguridad en el viaje. Buses que les permiten, además, integrarse con otras rutas del sistema a través de las plataformas altas de las estaciones y terminales, y las rampas, tanto de ingreso como de circulación interna.

Adicionalmente cuentan con un acceso preferencial a través de 88 puertas glass (de vidrio) amplias, que están ubicadas al lado de los torniquetes de ingreso y salida de las 55 estaciones y 5 terminales del sistema, infraestructura que también cuentan con 520 apoyos isquiáticos, es decir los soportes o especies de barandas que sirven para el descanso, especialmente de personas con discapacidad (con muletas o caminadores), mujeres embarazadas y adultos mayores.

Sumado a todo esto, los 335 nuevos paraderos cubiertos del MIO, que se están instalando en la ciudad, cuentan con un espacio exclusivo demarcado para silla de ruedas, de modo que las personas con movilidad reducida se protejan del sol y la lluvia mientras esperan el bus.

“Los anteriores buses urbanos difícilmente podían ofrecer las facilidades para movilizarnos que tenemos hoy con el MIO. Este sistema ha sido muy positivo para mí y para las personas que como yo tenemos una movilidad reducida”, así se expresa la psicóloga Daniela Trujillo, quien se moviliza con la ayuda de un caminador y hace parte del área de Gestión Social de Metro Cali, desde la cual, y a partir de sus propias vivencias y conocimientos, ha contribuido al desarrollo de las políticas de inclusión en la entidad.  

“Ahora soy más autónomo”

Los usuarios invidentes o con baja visión también hacen memoria. Cuentan que a pesar de que siempre han desarrollo habilidades que contrarrestan su condición de discapacidad, movilizarse antiguamente era mucho más complejo. Saber en dónde estaban ubicados era lo más difícil y así mismo dónde debían bajarse luego de tomar el bus urbano. Siempre acudían a la orientación de otras personas que en ocasiones no era la más adecuada y muchas veces terminaban bajándose donde no debían.

La aparición del MIO fue una especie de bendición. Hoy, en la gran mayoría de los paraderos ubicados en vía encuentran una plaqueta en braille que les indica en dónde están ubicados; los audios de los buses que les informan la próxima parada y los timbres localizados al pie de las sillas azules, también hacen más fácil su movilidad. El sistema es cada vez más accesible para las personas ciegas o con baja visión, un ejemplo adicional son los 21.266 metros de loseta táctil dentro de terminales, estaciones y puntos de parada, que facilitan y orientan sus recorridos.

La Tecnología y las comunicaciones también están puestas al servicio de esta población. Es así como la página web de Metro Cali cuenta con un botón accesible para que las personas con discapacidad visual también puedan navegar y acceder a información del sistema. El ente gestor, proyecta, además, mejorar esta funcionalidad con desarrollos que permitan, por ejemplo, la descripción de imágenes.

“Este sistema de transporte masivo me ha permitido ser más autónomo, más independiente. Lo he aprendido a conocer, lo que me posibilita moverme solo por toda la ciudad. Para nosotros son de gran ayuda los audios de los buses que indican la parada y las placas en braille que están en algunas estaciones y paraderos. Infortunadamente algunos caleños las arrancan, por eso les pido encarecidamente que no nos dañen esas señales que son como los ojos para nosotros”, así se expresa Marlon Marín, un asiduo usuario del MIO, con discapacidad visual.  

El MIO se comunica

Otro sector que ha sido beneficiado por los avances en inclusión generados por el masivo de Cali, es la población sorda o de baja audición. Tal como ha sucedido con quienes tienen una movilidad reducida o son ciegos, estas personas también fueron víctimas de la incomunicación del anterior sistema de buses urbanos. Pedir orientación sobre una ruta era casi que imposible, difícilmente les entendían; no existían herramientas tecnológicas que les brindaran información sobre el servicio, y las cosas se complicaban cuando se extraviaban de la ruta.

Si bien tienen aún dificultades, el acceso al servicio público de transporte ha mejorado para estas personas tras el desarrollo del masivo de Cali.  Programas de capacitación para los servidores del sistema y de herramientas que facilitan la comunicación, hacen del MIO un sistema más incluyente para los usuarios con discapacidad auditiva.

Las pantallas digitales ubicadas en estaciones y terminales que les informan sobre la llegada de las rutas, o las instaladas en los buses del sistema que anuncian la próxima parada son de gran beneficio para ellos. Adicionalmente, en las taquillas cuentan con ayudas visuales o señales informativas que les facilitan la comunicación con las taquilleras a la hora de recargar la tarjeta MIO.

La tecnología en el sistema es un gran aliado para las personas sordas. A través de la aplicación móvil MIO_App, pueden planear su viaje, indagar por las rutas en tiempo real, conocer los puntos de recarga y consultar el saldo de su tarjeta, entre otros servicios. Hay que agregar también que para estas personas sordas o con baja audición, todos los videos que produce Metro Cali sobre el sistema están subtitulados.

Y como se busca hacer del MIO un sistema cada vez más humano, no son pocas las personas con discapacidad auditiva que se han sorprendido cuando asesores de servicio u otros colaboradores del sistema se han comunicado con ellos y los han orientado mediante el lenguaje de señas.

Esta comunicación no es producto del azar, es el resultado de un proceso de capacitación al interior del sistema que ha permitido, desde el 2017, la formación básica en lenguaje de señas colombianas de 139 colaboradores del masivo, entre asesores de servicio, conductores, taquilleras y otros. Esta capacitación es impartida actualmente por Margarita Lozano, una joven con discapacidad auditiva quien está vinculada al área de Gestión Social del ente gestor del MIO.

“Desde Metro Cali impulsamos una política de inclusión en el sistema de transporte masivo de nuestra ciudad. Es así como a través de capacitaciones, de espacios de participación, de la ejecución de obras de infraestructura y de la implementación de canales de comunicación, impulsamos una movilidad más accesible para todos nuestros usuarios. Un ejemplo adicional de esto son las condiciones que hemos ofrecido para que aquellas personas que requieren de un perro de asistencia, puedan movilizarse en el MIO con su canino”, expresó la presidente de Metro Cali, Ingrid Ospina Realpe.

La participación ciudadana ha sido clave en ese avance en materia de inclusión en el sistema. Y en los resultados tiene un gran aporte la Mesa de Accesibilidad del MIO, en la cual participan personas con diversos tipos de discapacidad de todos los territorios y en la que se diseñan estrategias y espacios de interlocución para trabajar juntos en soluciones que permitan mejorar la accesibilidad en el masivo.

“Tengan la certeza que hemos hecho de todo para mejorar el servicio del MIO y que este sea más accesible, por eso les cuento que los 26 buses eléctricos y 21 buses a gas, de Blanco y Negro Masivo, que están próximos a llegar al sistema, tendrán todos rampas para personas con discapacidad”, señaló el alcalde de Cali, Maurice Armitage Cadavid.

Desde que inició la operación en 2009 a la fecha, son 10 años con muchos kilómetros recorridos y grandes pasos hacia la inclusión, buscando hacer del MIO un sistema más accesible para todos.

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